MMM INTERNACIONAL | Once vidas descienden a las aguas y confirman su decisión de seguir a Cristo

El bautismo en agua ocupa un lugar fundamental en la vida cristiana: es una expresión pública de fe y obediencia, mediante la cual quien ha creído en Jesucristo testifica delante de Dios y de la comunidad su decisión de seguirle. Las aguas simbolizan la identificación del creyente con Cristo y el comienzo de una nueva etapa de vida marcada por la fe.

Una decisión que se hizo pública

Esta verdad tomó forma en la Zona 05 de Ecuador, donde once hermanos descendieron a las aguas del bautismo para hacer pública su decisión de seguir a Jesucristo.

No fue solamente un momento de celebración. Cada bautismo representó un testimonio personal de fe, una respuesta al llamado del Evangelio y el paso de quienes decidieron afirmar públicamente su compromiso con Cristo.

La jornada también dejó otro motivo de gratitud: siete hermanos fueron reconocidos como miembros de la congregación, consolidando así su incorporación a la vida de la iglesia y a la comunión del pueblo de Dios.

Ya en la piscina los hermanos estan listos para participar de este hermoso sacramento.

Una iglesia que acompaña el crecimiento

En esta celebración participaron los pastores de la zona, junto al Rev. Marcos Rau, Supervisor, quienes acompañaron de cerca este momento mientras los nuevos creyentes descendían a las aguas.

Para la iglesia, cada bautismo representa una historia que continúa. Detrás de cada persona que entra a las aguas existe una decisión, una experiencia de fe y el deseo de caminar de manera firme en el Evangelio.

El pastor Marcos Rau participó también bautizando a los hermanos.

“El que creyere y fuere bautizado”

La jornada estuvo marcada por las palabras de Jesucristo registradas en Marcos 16:16:

“El que creyere y fuere bautizado, será salvo…”

El bautismo no es presentado en las Escrituras como un simple rito externo, sino como una expresión visible de una fe que ha respondido al mensaje de Cristo. El creyente hace público aquello que ha decidido vivir: seguir a Jesús y caminar en obediencia a su Palabra.

Así, las aguas se convierten en escenario de una declaración sencilla, pero trascendente: hay una vida que ha decidido seguir a Cristo.

Fueron un toral de 11 hermanos que recibieron este sacramento.

Once testimonios, una misma fe

Desde Ecuador, la Zona 05 continúa dando testimonio del crecimiento de la obra del Señor. Once creyentes fueron bautizados y siete hermanos fueron reconocidos como miembros de la congregación, en una jornada que unió fe, obediencia y comunión.

Más que una ceremonia, fue una expresión pública de lo que Dios sigue haciendo en la vida de su pueblo.

La obra continúa. Las aguas fueron testigo. Y Cristo sigue siendo anunciado.

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