Una decisión que habla de fe
En Grecia, la obra del Movimiento Misionero Mundial continúa avanzando con pasos sostenidos de bendición. En medio de una realidad donde el fruto puede parecer pequeño, un joven descendió a las aguas del bautismo, marcando públicamente su decisión de seguir a Jesucristo y permanecer fiel a Él.
El bautismo en agua representa una expresión visible de la fe y obediencia del creyente. El libro de los Hechos muestra cómo quienes recibían la Palabra daban este paso, siguiendo el mandato de Cristo de hacer discípulos y bautizarlos.

Una semilla que anuncia un gran fruto
Aunque hoy pueda verse como un fruto pequeño, cada vida alcanzada por el Evangelio representa una semilla con potencial de multiplicación. La historia de la Iglesia demuestra que grandes movimientos de fe comenzaron con personas dispuestas a creer, obedecer y permanecer firmes.
La alegría de la familia que acompañó a este joven reflejó la dimensión humana y espiritual de esta victoria: ver a un ser querido tomar la decisión de caminar con Cristo y expresar públicamente su compromiso con el Señor.
Grecia sigue avanzando
Este bautismo representa mucho más que una ceremonia. Es un testimonio de que el Evangelio continúa abriendo camino y alcanzando nuevas vidas en Grecia.

La Iglesia del MMM en este país sigue dando pasos sostenidos de bendición y victoria, confiando en que aquello que hoy parece una pequeña semilla podrá convertirse, por la gracia de Dios, en un fruto abundante.
La mirada está puesta en Cristo y en la fidelidad de quienes han decidido servirle. Porque una vida rendida al Señor puede convertirse en el comienzo de una nueva historia para muchas otras vidas.
El bautismo en agua no es presentado en el Nuevo Testamento como un simple rito, sino como una respuesta de fe y obediencia al Evangelio. El creyente se identifica públicamente con Cristo y comienza una vida marcada por su decisión de seguirle. Hechos 8:36-39 muestra precisamente ese momento.
Si quieres saber más de nosotros da clic aquí





