Un cierre en la presencia de Dios
En un ambiente de gratitud, adoración y comunión fraternal, la obra del Movimiento Misionero Mundial en Honduras celebró su último servicio de convención, una jornada especial en la que pastores y hermanos se reunieron para exaltar el nombre del Señor y recibir la edificación de su Palabra.
Esta convención representó un refrigerio espiritual para la iglesia hondureña y para cada uno de los asistentes que, con esfuerzo y diligencia, se hicieron presentes para participar de este encuentro de fe. La exposición bíblica del Rev. Mario Lima fue parte central de estas jornadas, fortaleciendo la vida espiritual y renovando el compromiso de los participantes con la obra de Dios.
Nuevos obreros, un compromiso con el llamado
Uno de los momentos significativos del culto misionero fue la presentación y promoción de nuevos obreros, entre ellos pastores reconocidos, licenciados y ministros ordenados, quienes asumieron una nueva etapa de responsabilidad en el servicio al Señor.

Este acto destacó la importancia de la preparación ministerial, la fidelidad y la disposición para responder al llamado de Dios. Cada promoción representa un compromiso con la predicación del evangelio y con la labor de seguir extendiendo la obra del Movimiento Misionero Mundial.
Renovados para seguir adelante

La convención concluyó con corazones agradecidos y renovados en la presencia del Señor. La comunión entre los hermanos, la enseñanza bíblica y el reconocimiento de nuevos obreros dejaron un mensaje de esperanza para la iglesia hondureña: continuar sirviendo con amor, diligencia y fidelidad, confiando en que Dios seguirá guiando cada paso de su obra.
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