MMM INTERNACIONAL | Chile vive una convención de fe, esperanza y unidad en favor de las familias.

Del 29 de octubre al 1 de noviembre, congregaciones del Movimiento Misionero Mundial de todo el país se reúnen en Santiago para celebrar días de adoración, comunión y edificación espiritual, con la participación del presidente internacional, reverendo Rubén Concepción.

La Iglesia del Movimiento Misionero Mundial en Chile vive días de profunda bendición con el desarrollo de su Convención Nacional, una actividad que reúne a las congregaciones de diferentes puntos de la nación sureña en un mismo propósito: exaltar el nombre de Jesucristo, fortalecer la comunión cristiana y recibir la poderosa enseñanza de la Palabra de Dios.

Del 29 de octubre al 1 de noviembre, el Gimnasio San Joaquín, ubicado en el sector de Sierra Bella, en Santiago, se ha convertido en el escenario de este encuentro espiritual, que forma parte de las actividades regulares de la obra en el país y congrega a pastores, líderes y hermanos que han llegado con corazones dispuestos a buscar la presencia del Señor.

Buscando la bendición de Dios, mediante la entrega en adoración y clamor.

Convocatoria nacional con respaldo internacional

Esta importante celebración cuenta con la presencia del presidente internacional del Movimiento Misionero Mundial, reverendo Rubén Concepción, quien acompaña esta jornada de edificación y comunión junto a destacados representantes del liderazgo internacional, entre ellos los reverendos Humberto Henao y Epifanio Asprilla, además de otros ministros que se han sumado a esta convocatoria.

Su participación representa un valioso tiempo de confraternidad y fortalecimiento para la Iglesia en Chile, reafirmando los lazos de unidad que caracterizan a una obra con presencia en diferentes naciones.

Durante cada jornada, los asistentes vienen siendo edificados mediante la exposición de las Sagradas Escrituras, recibiendo enseñanzas y exhortaciones que fortalecen su vida espiritual y los desafían a permanecer firmes en los caminos del Señor.

LOs paastores participantes también son edificados con el mensaje de la palabra de Dios. En cada uno de los servicios.

Familias que heredan una fe verdadera

Uno de los principales énfasis de esta convención ha sido el llamado a orar por las familias y asumir con responsabilidad el legado espiritual que se transmite a las nuevas generaciones.

La exhortación dirigida al pueblo de Dios apunta a no guardar únicamente para sí mismos las enseñanzas recibidas, sino compartirlas con sus hijos y seres queridos, procurando dejarles la mejor herencia: una vida fundamentada en la fe, el temor de Dios y la búsqueda permanente de Jesucristo como Señor y Salvador.

Este llamado adquiere especial relevancia en un tiempo en el que las familias necesitan fortalecer sus fundamentos espirituales y encontrar en Cristo la dirección para sus hogares.

La herencia de una sola fe un sólo Dios y un sólo Señor, es transmitida de generación en generación.

Una Iglesia que permanece unida en su misión

A medida que avanzan las jornadas, esta convención continúa dejando huellas en los corazones de quienes participan, consolidándose como un espacio de renovación espiritual, unidad y compromiso con la obra del Señor.

Desde Santiago de Chile, el Movimiento Misionero Mundial reafirma su propósito de seguir proclamando el evangelio y formando generaciones que amen, sirvan y permanezcan fieles a Jesucristo.

Porque la fe que hoy transforma nuestras vidas también debe convertirse en la herencia espiritual que mañana guiará a nuestros hijos.

¡Una nota con visión internacional y un mensaje que trasciende generaciones, hermano! El cierre conecta muy bien con el lema de la convención familiar y pone el foco en el legado espiritual.

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