En Japón se vivió un momento de profunda alegría y gratitud a Dios. La iglesia fue testigo de un hermoso bautismo en agua, donde un total de 10 hermanos, entre ellos varios adolescentes, dieron este importante paso de fe, expresando públicamente su decisión de seguir a Jesucristo.
Pero entre todos los momentos de esta celebración hubo uno que marcó especialmente la jornada: el bautismo de la primera japonesa en el Movimiento Misionero Mundial, un acontecimiento que representa una victoria para la Iglesia de Dios y un motivo de gran alegría para toda la familia del MMM.

Una decisión que marca la historia
Descender a las aguas del bautismo es una expresión pública de fe y obediencia a Cristo. En esta ocasión, una mujer japonesa dio este paso, convirtiéndose en parte de una historia que refleja cómo el Evangelio continúa avanzando y alcanzando nuevas vidas en diferentes lugares del mundo.
Este bautismo no solo representa la decisión de una persona, sino también el fruto del trabajo misionero, de la predicación de la Palabra y de una iglesia que continúa llevando el mensaje de Jesucristo en Japón.

Junto a ella, otros nueve hermanos también participaron de este momento especial, demostrando que Dios sigue levantando una generación que decide caminar en obediencia y seguir las enseñanzas de Su Palabra.
Entre los bautizados también estuvieron varios adolescentes, quienes con alegría dieron este gran paso de fe. Su participación llena de esperanza a la iglesia, porque cada nueva vida representa también una oportunidad para que el mensaje del Evangelio continúe alcanzando a las próximas generaciones.
Una iglesia que sigue avanzando en Japón
El significativo servicio contó con la participación del Rev. Rildo Cueto, Supervisor del MMM en Japón, quien acompaña el desarrollo de la Obra en esta nación.
También estuvo presente el Oficial Internacional y Director Internacional, Rev. Clemente Vergara, quien participó de esta jornada especial, así como el Rev. Anthony Sosa, Supervisor del Bloque A en Asia.

La presencia de estos líderes fue parte importante de una celebración que reunió a la iglesia alrededor de un mismo motivo: celebrar las vidas que han decidido identificarse con Cristo y continuar creciendo en la fe.
El ambiente estuvo marcado por la alegría, la comunión y la gratitud. Cada bautizado representa una historia, una decisión y un testimonio de lo que Dios puede hacer cuando una vida abre su corazón al Evangelio.
Una victoria para la Iglesia de Dios
El bautismo de la primera japonesa en el Movimiento Misionero Mundial constituye un momento especial para la Obra en Japón y nos recuerda que la misión continúa.
Desde diferentes lugares del mundo, el MMM sigue anunciando el mensaje de salvación, confiando en que Dios continuará abriendo puertas y alcanzando corazones.
Hoy celebramos a estos 10 hermanos que dieron un gran paso de fe, y especialmente a la primera japonesa que fue bautizada en el marco de la Obra del MMM.

¡Toda la gloria sea para Dios!
La historia continúa escribiéndose en Japón. Y cada vida alcanzada nos recuerda que todavía hay mucho por hacer, muchas familias que alcanzar y muchas personas que necesitan conocer el amor de Jesucristo.
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