Una apertura marcada por la presencia de Dios
La Convención Nacional del Movimiento Misionero Mundial en Estados Unidos abrió sus puertas en medio de un ambiente de profunda alegría espiritual. Desde distintos estados del país, miles de hermanos llegaron hasta el Dalton Convention Center, en Georgia, donde el recinto registró un lleno total para dar inicio a esta gran fiesta de fe bajo el lema “Edificamos la Familia con Dios”.

La primera jornada estuvo caracterizada por momentos de adoración, comunión y búsqueda del Señor, reafirmando el compromiso de la Iglesia de continuar fortaleciendo a las familias sobre el fundamento de la Palabra de Dios.
Durante el servicio inaugural participaron los Oficiales Internacionales del Movimiento Misionero Mundial: el Rev. Rubén Concepción, Presidente Internacional; el Rev. Albert Rivera, Secretario Internacional; el Rev. Mario Lima, Tesorero Internacional; y los directores internacionales Rev. Alberto Ortega y Rev. Epifanio Asprilla.
Job, el modelo de la familia que agrada a Dios
El mensaje de la noche fue compartido por el Rev. Mario Lima, quien tomó la vida de Job como el ejemplo de un hombre que edificó su hogar sobre el temor de Dios y la rectitud. Basado en las Escrituras, destacó que la verdadera grandeza de Job no radicaba en sus riquezas ni en su posición, sino en el testimonio que Dios mismo daba de él: un varón íntegro, recto, temeroso de Dios y apartado del mal.

El predicador señaló que la integridad de Job no desapareció cuando llegaron las pruebas. Por el contrario, aun en medio del dolor, Dios continuó reconociéndolo con el mismo concepto. Esta verdad, afirmó, demuestra que la fidelidad del creyente no debe depender de las circunstancias, sino de una relación firme con el Señor.
“Lo importante no es cómo nos ve la gente, sino cómo nos ve Dios”, fue una de las enseñanzas que marcó el desarrollo del mensaje, exhortando a la Iglesia a conservar un testimonio limpio aun en los momentos de mayor dificultad.
Dios sigue buscando familias que sean ejemplo
El Rev. Lima enfatizó que Dios continúa buscando hombres, mujeres, matrimonios y jóvenes que puedan convertirse en referentes de fe para esta generación, tal como lo fue Job en su tiempo. Explicó que el Señor desea señalar familias que reflejen el carácter de Cristo y sean luz en medio de una sociedad marcada por la confusión moral y el alejamiento de los principios bíblicos.
En ese sentido, recordó que vivir dentro del propósito de Dios implica formar parte de Su agenda, lo cual demanda una vida de obediencia, santidad e integridad. Las familias cristianas, afirmó, están llamadas a convertirse en verdaderos faros espirituales que orienten a quienes han perdido el rumbo.
Un llamado a edificar hogares para la gloria de Dios
La primera jornada de la Convención Nacional dejó un claro desafío para la Iglesia: edificar hogares donde el temor de Dios sea el fundamento de cada decisión. El mensaje del Rev. Mario Lima recordó que, así como Job fue un hombre reconocido por el Señor, también hoy Dios busca familias que permanezcan fieles, incluso en medio de las pruebas, para que sean un testimonio vivo de Su gracia y poder.

Con este contundente llamado, la Convención Nacional del MMM en Estados Unidos inició una nueva jornada de bendición, reafirmando que una familia edificada sobre Dios puede convertirse en un instrumento para transformar su generación.
Si quieres saber más de nosotros da clic aquí









