Los lemas: una guía de inspiración para la obra del Movimiento Misionero Mundial

Desde 1970, el Movimiento Misionero Mundial mantiene la tradición de establecer un lema anual como una orientación espiritual para toda la obra. Esta iniciativa, impulsada por el fundador, Rev. Luis M. Ortiz, ha acompañado el crecimiento y expansión del Movimiento Misionero Mundial en diferentes naciones.

Una tradición inspirada por Dios

Los lemas anuales forman parte de la historia del Movimiento Misionero Mundial. Desde 1970, cada año de trabajo ha sido acompañado por una palabra que marca el rumbo espiritual y ministerial de la iglesia.

El primer lema fue “Impacto”, dando inicio a una tradición que, con el paso de los años, se convirtió en una herramienta de orientación para pastores, ministros, familias y congregaciones alrededor del mundo.

Estos lemas permiten que toda la familia del Movimiento Misionero Mundial avance durante el año con una visión común, bajo la dirección del liderazgo que Dios ha permitido establecer en Su obra.

Palabras que han marcado generaciones

A lo largo de los años, diferentes lemas han inspirado al pueblo de Dios y han acompañado momentos importantes en el desarrollo de la obra.

Entre ellos se encuentran “Poder” (1973), “Humildad” (1990), “Unidad” (1983), “Oración” (1995), “Sometimiento” (2012) y “Credibilidad” (2018), entre muchos otros.

Cada una de estas palabras ha representado un llamado a poner en práctica principios bíblicos fundamentales, impulsando a miles de hermanos a continuar trabajando con compromiso en la predicación del Evangelio y en la expansión de la obra de Dios en diferentes partes del mundo.

Una visión para cada nuevo año

Tradicionalmente, durante el mes de diciembre se presenta el lema que acompañará el siguiente año de trabajo. Este momento se convierte en una oportunidad para que la iglesia conozca la orientación que marcará sus esfuerzos y actividades durante el nuevo período.

Más que una frase, el lema representa una visión de trabajo y un llamado espiritual, que busca motivar a la iglesia a caminar unida y enfocada en el propósito de Dios.

2026: “Familia”

Para el año 2026, el lema establecido es “Familia”, poniendo en el centro uno de los pilares fundamentales de la vida cristiana.

La familia es el lugar donde se forma y preserva la fe, donde se establecen principios que pueden sostener a las nuevas generaciones y donde se transmite un legado espiritual que permanece a través del tiempo.

Un hogar fortalecido en Cristo puede convertirse en una base firme para la continuidad de la obra de Dios. Cuando las familias permanecen unidas y arraigadas en la Palabra, se levantan nuevas generaciones con identidad, convicciones y disposición para servir al Señor.

“Yo y mi casa serviremos a Jehová”

El lema “Familia” tiene como texto bíblico base Josué 24:15 (RVR1960):

“Pero yo y mi casa serviremos a Jehová.”

Esta declaración expresa el compromiso de una familia que decide permanecer firme en Dios y hacer de Su servicio una prioridad.

En el 2026, el Movimiento Misionero Mundial es llamado a fortalecer los hogares, afirmar la fe y trabajar para que nuevas generaciones conozcan al Señor.

Porque cuando un hogar decide permanecer firme en la fe, se levantan generaciones para servir a Dios y Su obra continúa proyectándose hacia el futuro.

Si quieres saber más de nosotros da clic aquí

  más NOTICIAS