Una región afectada por las inundaciones
La creciente del río Ariari provocó inundaciones y afectaciones en diferentes comunidades del departamento del Meta, generando además interrupciones en la conexión vial tras la pérdida del aproche del puente La Amistad.
La emergencia afectó directamente a los municipios de Cubarral, El Dorado y El Castillo, dejando a numerosas familias en una situación de vulnerabilidad. En medio de este escenario, la iglesia decidió movilizarse para brindar apoyo a los damnificados.

La iglesia se moviliza para ayudar
Ante las necesidades de las familias afectadas, las congregaciones de la Zona 40 del Movimiento Misionero Mundial en Colombia unieron esfuerzos para llevar ayuda hasta las comunidades de la región Ariari.
El Rev. Mauricio Valencia, presbítero de la Zona 40, junto a pastores y hermanos, emprendió esta labor utilizando diferentes medios de transporte para llegar hasta los sectores afectados.
La ayuda incluyó la entrega de mercados y otros recursos, pero también un mensaje de ánimo y esperanza para quienes atraviesan momentos difíciles.

Compartiendo lo recibido de Dios
Más allá de la asistencia material, los hermanos aprovecharon cada encuentro para compartir el mensaje de salvación y recordar a las familias que Dios permanece cerca aun en medio de las circunstancias adversas.
Esta labor refleja el compromiso de la iglesia con su comunidad, entendiendo que la fe también se demuestra mediante acciones concretas de amor, solidaridad y servicio.

JUVIC se suma a la labor
A esta iniciativa también se sumó el ministerio JUVIC (Juventud Impacto Colombia) de la Zona 40, cuyos jóvenes participaron activamente en esta jornada de solidaridad con las familias damnificadas.
La participación de las nuevas generaciones reafirma el compromiso de la iglesia de servir y responder a las necesidades de su entorno, llevando no solo ayuda, sino también el amor de Cristo.
Amor que se convierte en acción
En medio de las dificultades ocasionadas por las lluvias y el desbordamiento del río Ariari, la iglesia continúa llevando consuelo a las comunidades afectadas.

Inspirados en Colosenses 3:14: “Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”, pastores, jóvenes y hermanos se unieron para compartir con quienes hoy necesitan apoyo.
De esta manera, la iglesia del Movimiento Misionero Mundial en la región Ariari reafirma que el amor de Dios también se manifiesta cuando sus hijos se unen para ayudar, servir y llevar esperanza a quienes más lo necesitan.
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