LEMAS

Disponibilidad 2022

Servir al Señor es el mayor privilegio que uno puede tener en la vida, y hasta lo más sencillo que hagamos para Su obra tiene especial aprecio para Dios; pero no se puede servir con orgullo ni tampoco confiando en nuestras fuerzas y habilidades, sino humillando nuestro ser y reconociendo que sin Él nada somos, pues todo lo que llegamos a alcanzar y hacer viene por causa de Dios. Es allí, en la humillación, donde nace la disposición y las promesas de servir a un Dios del cual no merecemos Su gracia, pero que por amor nos da Sus bendiciones y al cual, agradecidos, levantamos la mano en señal de disposición para servirle y hacer Su voluntad hasta el final.
"Después oí la voz del Señor, que decía: "¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?". Entonces respondí yo: "Heme aquí, envíame a mí" Isaías 6:8"